jueves, 21 de octubre de 2010

Smart Capital: Aceleradora de negocios en Salamanca

Salamanca nunca se ha caracterizado por una gran actividad emprendedora, pero son varios los foros que están intentando que esto cambie: la iniciativa Iniciador (que, por cierto, celebra su tercera edición el próximo miércoles)   Confaes y la Cámara de comercio intentando acercarse al gran público, la Universidad intentando paliar males endémicos...

Entre todas estas iniciativas, hay una que me ha llamado la atención y que llegó de puntillas durante este verano: la aceleradora de negocios de la Escuela Europea de Negocios . Ya llevaba tiempo funcionando, apoyando proyectos de alumnos y ex-alumnos de la escuela, pero este verano ha adquirido entidad propia. 

A priori, la denominación de aceleradora de negocios le da un carácter diferente a las ya populares incubadoras: una incubadora es algo imprescindible, algo sin lo que no es posible sobrevivir, sin embargo una aceleradora (como la de fluxo) existe para que las cosas pasen más rápido, para coger carrerilla. 

Otra de las cosas que me llama la atención es quién está detrás, Antonio Alonso, Director General de la EEN y, como dice su propia bio de Twitter, una persona dedicada a "hacer que las cosas sucedan".  Y la verdad es que, desde su puesto en la Escuela Europea de Negocios lleva muchos años contribuyendo al tejido empresarial salmantino: GPM, la empresa desarrolladora de software, salió de la primera promoción del centro. 



Smart Capital, que es como se llama la aceleradora de negocios, está situada en el edificio OpenHouse , una nueva construcción en el Polígono de Carbajosa que alberga a múltiples empresas. Entre ellas, algunas "criaturas" de Smart Capital: Iniziar, Blopies, Ibooster...

Su valor añadido no está en ofrecer un espacio físico para las empresas, sino en poderse hacer cargo de parte de las funciones de gestión que acarrea el montar una empresa para que el emprendedor pueda concentrarse en su idea de negocio, además de un servicio de coaching empresarial y de acompañamiento o mentoring a lo largo del proyecto. Son como business angeles, pero preocupándose especialmente de la dimensión angelical. A cambio, lo que el valiente emprendedor prefiera: una cuota de servicios o una participación en la empresa. 

Edificio Open House. Polígono El Montalvo III. Salamanca


Smart Cápital ha sabido ver en Salamanca lo que nosotros venimos pregonando como caldo de cultivo de la Charrosfera: talento, costes asumibles, calidad de vida... todo a la espera de "la chispa adecuada". En su breve historia, han conseguido revertir esa temible cifra de "sólo 1 de cada 4 empresas sobrevive al primer año": para ellos, sólo una se queda por el camino.  

Ellos están ayudando a apuntalar la incipiente charrosfera, un cluster de empresas con alto contenido tecnológico que tienen su base en Salamanca. El mundo online permite que la falta de infraestructuras del oeste de la provincia sea menos problemático. 

Quizás sea una nueva burbuja, quizás no tenga muchos años de recorrido, pero por lo menos permitirá a una generación de nuevos emprendedores "pasar el chaparrón" de la crisis y creer en si mismos y, lo que es muy importante, en el valor de la colaboración y el networking, algo que se transmite desde Smart Capital. 


Me gustaría dar las gracias a Antonio Alonso por atenderme y acabar deseando que haya muchas iniciativas como estas y que, como decía hoy mismo Carlos Barrabés : "pienso en que la chispa esta encendida, el cambio en España seran lo emprendedores." 





lunes, 11 de octubre de 2010

En el congreso de Comunicación 3.0. Si, en Salamanca.

¿Es grave, doctor? Este año ya he cogido dos veces vacaciones para ir a un congreso... Esta vez el culpable ha sido el II Congreso de Comunicación 3.0. , de la Universidad de Salamanca. 

Como doctorada frustrada (o al menos postergada) que soy, me apetecía ver lo que el mundo académico tenía que decir del futuro de la comunicación y, jugando el casa, me animé incluso a presentar una ponencia: Geolocalización, coordenadas hacia el éxito. 

Han sido dos días intensos, en el que ha habido algunas ideas muy interesantes. A mi parecer, las mejores ponencias han sido la de Ignacio Perez Dolset, la del maestro Pisani y la mesa redonda sobre Comunicación corporativa y RSC en la que participaron los salmantinos de Unkasoft

  • Ignacio Perez Dolset es uno de los grandes nombres de la industria de la animación en España y estuvo a cargo de la charla inaugural del congreso. Para Dolset nuestro país es el país del mundo con mayor talento gráfico, constatado desde la época de Zurbarán y Goya, pero nos falta espíritu empresarial. El cambio social vinculado a la tecnología no ha hecho más que empezar, y  Europa está perdiendo el tren, con su Universidad a la cabeza. 
  • Francis Pisani, experto en Internet y guru crítico a la antigua usanza, reflexiona sobre la posición del periodista en esta época y nos recuerda que en lo que hablamos en Internet hay “mucho de plomo, pero algo de oro”, como expone en su libro La alquimia de las multitudes.  El periodista, el comunicador, tiene la responsabilidad del proceso informativo, no ya de la creación de las noticias. Su labor es la de curator, algo así como  jardinero de las noticias. Vivimos en una época líquida, que nos condena a una beta perpetua. 
  • Jaime Lanchares, fundador de Unkasoft, fue uno de los representante en el congreso de la charroesfera. Unkasoft es una empresa dedicada al advergaming, a la introducción de publicidad en videojuegos para teléfonos móviles que ya emplea a más de 20 personas. Para Jaime,  el reto "3.0." de la publicidad está en medir: hemos aprendido a segmentar, a crear y envolver mensajes orientados, pero ahora el reto está en calcular el retorno. Si queremos tener un modelo de negocio válido tenemos que tener un "media  value" medible. Unkasoft hablo de su responsabilidad social corporativa, que se vehicula en forma de juegos diseñados para ONGs , como el genial Refugee para Intermon Oxfam. 

Habituada a seguir los congresos de otro mundillo particular como es el "dospuntocerista" he podido apreciar algunas diferencias... entre otras que la gente en este congreso académico se sienta en las filas de atrás, no pregunta, con lo que acabé en papel de empollona de primera fila. ¡Y encantada, eh!

En general, echo en falta las ganas de debatir y discutir, de aportar otros puntos de vista. Tanto en las ponencias como en las comunicaciones, no se genera gran debate y cuando se hacen preguntas suelen ser más sobre la forma o el método de investigación que sobre el fondo. Esta falta de crítica por parte de los espectadores hace que los comunicadores y ponentes (con la excepción de Pisani) no hagan grandes esfuerzos retóricos ni utilicen técnicas para convencer y enganchar al público. 

En un congreso que habla de comunicación "3.0." tampoco se aprecia la creación de networking o comunidad: no se crea un hashtag de Tag de Twitter, la página del congreso en Facebook (creada 4 meses antes) sólo tiene 14 amigos y en el canal de streaming apenas hay comentarios. Aunque la organización del congreso hizo sus deberes sociales, parece que no han contado con la respuesta de la comunidad. 



Sin embargo, las ponencias y comunicaciones en estos congresos académicos cuentan con una mayor metodología y profundidad en las conclusiones que muchas en los congresos de Internet, en los que se presta un excesivo interés por las últimas herramientas y los recientes casos de éxito que a la filosofía que existe alrededor. 

Aunque me gusta el dinamismo del mundo de Internet, creo que los dos mundos deberían "ir más de la mano", para así aunar lo mejor de cada uno y de verdad poder avanzar en esta sociedad de la información en la que la brecha generacional es cada vez mayor y donde se agrava la discrepancia entre el mundo profesional y el académico, aunque la tecnología tiene el potencial precisamente de lo contrario, de permitir a la Universidad  reproducir de un modo más sencillo el mundo laboral, específicamente en Comunicación. En este camino, la Universidad de Salamanca sigue dando pasos, como demuestra el lanzamiento de su propio canal de televisión que coincide con la creación del Grado de Comunicación.